65. Ezequiel: Los huesos secos (Ez 37)
El profeta Ezequiel recibe de parte de Dios una visión sobrecogedora. El Señor lo lleva en espíritu a un valle inmenso que está lleno de huesos humanos. Estos huesos no solo están muertos, sino que el texto subraya que están "totalmente secos", lo que significa que no queda en ellos ni rastro de vida, esperanza o posibilidad humana de recuperación. Representan la situación del pueblo de Israel en el exilio: un pueblo que se siente muerto, sin nación, sin templo y sin futuro.
Dios le hace al profeta una pregunta desafiante: "¿Podrán revivir estos huesos?". Ezequiel, con fe humilde, responde: "Señor Dios, tú lo sabes". Entonces, Dios le manda profetizar sobre los huesos. Mientras Ezequiel habla, ocurre un milagro progresivo: primero se oye un estrépito y los huesos se juntan; luego aparecen los tendones, la carne y la piel. Sin embargo, los cuerpos siguen inmóviles. Falta lo más importante. Dios ordena entonces llamar al Espíritu (Ruah), el aliento de vida, desde los cuatro vientos. Al soplar el Espíritu sobre ellos, los muertos reviven y se ponen en pie, formando un ejército inmenso.
Para un joven que se confirma, esta visión es una lección sobre el poder de Dios. A veces podemos sentir que nuestra fe está "seca", que nuestra vida no tiene sentido o que estamos espiritualmente "muertos" por el egoísmo o el pecado. El sacramento de la Confirmación es precisamente ese soplo del Espíritu que recibimos para que nuestra vida cobre fuerza, color y movimiento. Dios nos enseña que nada es imposible para Él: su Espíritu puede dar vida incluso a lo que parece irremediablemente perdido.
Puntos clave según la Biblia
- El estado de los huesos: La extrema sequedad simboliza la desesperanza total del ser humano cuando se aleja de Dios o se deja vencer por el pecado.
- La Palabra y el Espíritu: El milagro ocurre en dos fases: primero la Palabra de Dios que organiza (los huesos se juntan) y luego el Espíritu que da vida. Ambos son inseparables en la fe.
- El origen del Espíritu: La palabra hebrea Ruah significa al mismo tiempo viento, aliento y espíritu. Dios es la fuente del aire que respiramos y de la gracia que nos salva.
- La esperanza en la resurrección: Este pasaje es uno de los primeros anuncios claros en el Antiguo Testamento sobre la capacidad de Dios para resucitar a los muertos.
- La misión del pueblo: Los huesos no reviven para quedarse sentados, sino que forman un "ejército grande", simbolizando que el cristiano recibe la vida para ponerse en marcha y servir.
Texto bíblico
Consulta el texto bíblico de Ezequiel aquí: Conferencia Episcopal Española - Ezequiel
Actividades de Reflexión:
| 1. Comprensión del Texto: ¿Qué ocurre primero cuando Ezequiel profetiza sobre los huesos y qué es lo que finalmente hace que esos cuerpos recuperen la vida y se pongan en pie? |
| 2. La fe que revive: ¿Has sentido alguna vez que tu fe o tus ganas de hacer el bien estaban "secas"? ¿Cómo crees que el Espíritu Santo puede ayudarte a recuperar la ilusión en esos momentos? |
| 3. Esperanza en la crisis: El pueblo decía: "Nuestra esperanza se ha desvanecido". Ante las noticias tristes del mundo, ¿cómo puede un joven confirmado ser un signo de esperanza para los demás? |
| 4. El Espíritu en el Credo: La Iglesia confiesa que el Espíritu Santo es "Señor y dador de vida". ¿Cómo se relaciona esta verdad de nuestra fe con la visión que tuvo Ezequiel? |
| 5. Compromiso de Fe: Dios mandó al profeta "hablar" a los huesos. Esta semana, intenta decir una palabra de ánimo o de fe a alguien que esté pasando por un momento de desánimo o "sequedad". |